Lucas Davenport sabe por qué mata la gente. Algunos lo hacen por la emoción del momento. Otros para conseguir algo. Pero cuando el equipo de Davenport abate a dos atracadoras en pleno golpe, el policía cae presa de la motivación más pura y sencilla de todas: la venganza. Y así empieza todo. El marido de una agente es asesinado. A la mujer de otro le tienden una emboscada en el trabajo. Cuando consiguen frustrar un tercer ataque, el patrón queda claro para Davenport. Éste, con una urgencia nacida de la rabia y el terror, lucha por dar caza a los asesinos, siguiéndoles los pasos con desesperación para intentar detenerlos antes de que puedan golpear de nuevo, antes de que den también con los seres más queridos de Davenport. Pero a pesar de todos sus esfuerzos, es posible que llegue tarde. «Una novela de suspense que te pondrá los pelos de punta. La apuesta es fuerte, los personajes sustanciosos y la acción incesante... la historia atrapará como una trampa para osos a cualquiera que abra este libro».—Publishers Weekly «Seguramente lo leerá de un tirón» —Chicago Tribune