EN EL PASADO, LOS DIRECTIVOS APAGABAN FUEGOS EN LAS EMPRESAS. EN EL FUTURO, DEBERÁN ENCENDERLOS Las ideas, el talento y el capital circulan libremente en la frontera de la innovación. Se van allí donde se puede hacer dinero, o se podrá hacer en el futuro. Pero en las empresas tradicionales, las ideas, el talento y el capital pueden osificarse más que multiplicarse.